Hermana Yanilde falleció luego de una penosa agonía, pero hasta el fin mantuvo su deseo de permitir que su familia escuche el evangelio, y fidelidad al Señor.
Muchos de sus familiares oyeron el evangelio gracias a su amor y preocupación por ellos. Les habló, oró por ellos y no dejó escapar ninguna ocasión para hablarles del amor de Dios.
Les invitamos a participar de este servicio especial, que estamos seguros servirá para que sus familiares sepan cuán importante era para nosotros.
Hermana Yanilde, ¡siempre la recordaremos!